Jorge Bravo Cucci La historia se remonta a la época del naciente virreynato del Perú y al territorio de los wankas, pueblo indómito que jamás fue doblegado, ubicado en el hoy valle del mantaro, el que en esas épocas recibía el nombre de Valle del Huancamayo. La leyenda cuenta que entre los siglos 16 y 17, vivía en dicho valle, una noble mujer de etnia Wanka (Piedra, en Quechua), poseedora de una riqueza incalculable. Su nombre: Catalina Huanca. Catalina Huanca fue célebre por su fortuna y generosidad, además de ser una mujer muy devota y piadosa. Vivía 4 meses al año en el pueblo de San Jerónimo, Huancayo, centro de su curacazgo, desde donde se trasladaba a Lima, llevada en litera de plata por una comitiva de 300 nativos y cincuenta mulas cargadas con oro y plata. Era poseedora de una incalculable fortuna, y con una influencia política importante en la propia corona española. Relatos de testigos de la época, refieren objetos ceremoniales de inestimable belleza y, aparentemente, sarcófa...
Una visita por las raices ancestrales de los mitos y leyendas del Perú.